Si la guerra llega a Suecia

Ayer llegaba a acasa del trabajo y revisé el buzón como de costumbre. Arrinconado, muy al fondo, encuentré un librito con portada en tonos anaranjados y rojizos. El título sentenciaba "Si la crisis o la guerra llegan a Suecia". -Si se trata de un folleto publicitario, qué mal gusto-, pensé. Lo hojeé mientras subía en el ascensor hasta el último piso. A las pocas líneas me me di cuenta de que era un cuadernillo emitido por el gobierno. Todo muy oficial. ¿Me habría perdido algo? Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Una vez en casa y mientras picaba algo, lo examiné con curiosidad. Resultó ser una guía con todo lujo de detalles de cómo actuar en caso de que se declare la guerra, de qué forma prepararse para vivir en condiciones extremas y qué alarmas sonarían en las ciudades en caso de bombardeo. Con lo tranquilas que son estas tierras, se volvía extraño imaginar una estampa de semejante calibre. Hace apenas una semana las compañeras de la oficina me contaban con tot...